
Cacerolazo en Cancino Adentro y El Tamarindo exige puente sobre el Ozama y asfaltado
Comunitarios denuncian el peligro de un paso improvisado utilizado diariamente por estudiantes y residentes y advierten que volverán a las calles si las autoridades no atienden sus reclamos.
Santo Domingo Este.- Con el sonido de ollas y calderos como expresión de indignación, comunitarios de Cancino Adentro y El Tamarindo realizaron su primer cacerolazo para reclamar la construcción de un puente permanente sobre el río Ozama, próximo a la Ruta 39, y demandar respuestas a otras necesidades que, según aseguran, llevan años esperando solución.
La protesta estuvo marcada por la preocupación ante el peligro que representa el paso improvisado utilizado diariamente por estudiantes, profesores, pasajeros y residentes de ambas comunidades, quienes deben atravesar una estructura precaria para poder llegar a sus destinos.
Rosa Ramírez, dirigente comunitaria, explicó que el improvisado paso constituye un riesgo permanente, especialmente para los niños que lo utilizan para trasladarse hacia la escuela.
“Representa un inminente peligro para los niños que tienen que iniciar la travesía desde sus casas hacia la escuela. En muchos casos pierden el equilibrio y han llegado a caer en la cañada que desemboca en el río Ozama”, relató.
Cuarta vez que levantan un puente improvisado
La dirigente comunitaria Esther Santos de Frías deploró lo que calificó como una prolongada “inacción de las autoridades”, situación que, según explicó, ha obligado a transportistas y residentes a construir nuevamente un paso provisional sobre el río.
Santos de Frías afirmó que esta es la cuarta ocasión en que los propios comunitarios habilitan una estructura improvisada para garantizar la comunicación entre Cancino Adentro y El Tamarindo.
“Hemos colocado el puente como en cuatro ocasiones; en esta ocasión lo colocamos con palmas porque estábamos esperando la promesa del alcalde Dío Astacio y el Senador Antonio Taveras. Todos los que han venido han hecho promesas de construir en procesos electorales, pero cuando logran sus objetivos no vuelven por la zona”, sostuvo.
Mientras tanto, Jean Carlos Reynoso señaló que la precariedad del paso afecta directamente a decenas de personas que dependen de él para movilizarse diariamente.
“Nos afecta porque por ahí pasan pasajeros, estudiantes y profesoras; diariamente pasan unas 100 personas. Entonces optamos por poner esas dos palmas, hasta nuevo aviso”, explicó.
Temor por inauguración de escuela sin calle asfaltada
Durante la manifestación también surgió otro reclamo considerado prioritario por los residentes: el asfaltado de la calle Antonio Guzmán Fernández, vía donde se encuentra la nueva Escuela Básica Santiago Hirujo Sosa.
Fe María, una de las comunitarias que durante años ha reclamado soluciones para Cancino Adentro, expresó su preocupación ante la próxima inauguración del plantel educativo, cuya construcción, según explicó, se ha prolongado durante más de 14 años.
La dirigente comunitaria advirtió que existe temor de que la escuela sea inaugurada mientras la vía de acceso permanezca sin asfaltar.
“Tememos que dicho plantel sea inaugurado y la calle continúe sin asfaltar”, manifestó.
Explicó que la Calle Antonio Guzmán Fernández conecta con la avenida Charles de Gaulle y, a su vez, permite la comunicación con El Tamarindo, por lo que su acondicionamiento podría convertirse en una vía alternativa para descongestionar el intenso tránsito que se registra diariamente en el entorno de la Charles de Gaulle con carretera Mella.
Piden intervención de Abinader y Obras Públicas
Ante esta situación, los comunitarios hicieron un llamado directo al presidente Luis Abinader y al ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, para que intervengan y dispongan la ejecución de las obras reclamadas.
“Estamos pidiendo al ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, y al señor presidente Luis Abinader que no permitan que esta importante obra, que impactará positivamente al sector, se ponga en funcionamiento sin que se asfalte completamente la calle Antonio Guzmán Fernández”, expresó Fe María.
A juicio de los residentes, el acondicionamiento de esta vía no solo beneficiaría a los estudiantes y moradores de Cancino Adentro y El Tamarindo, sino que también contribuiría a mejorar la movilidad y elevar el valor de las propiedades de ambos sectores.
Los manifestantes también reclamaron soluciones a los constantes apagones y a otras necesidades comunitarias que consideran parte de una deuda social acumulada.
Advierten que volverán a protestar
Al concluir el cacerolazo, los comunitarios dejaron claro que la jornada constituye apenas el inicio de sus acciones reivindicativas.
Advirtieron que, si las autoridades no ofrecen respuestas concretas, convocarán un segundo cacerolazo durante la próxima semana, esta vez para insistir en el asfaltado de la calle Antonio Guzmán Fernández, la construcción del puente permanente sobre el río Ozama y la atención de las demás demandas que afectan a estas comunidades de Santo Domingo Este.
La consigna que quedó flotando entre los residentes fue clara: no quieren continuar improvisando soluciones a problemas que, consideran, deben ser atendidos de manera definitiva por las autoridades.


