
Movimiento de Carolina Mejía en FEDODIM habría precipitado acercamiento entre David Collado y Yayo Sanz Lovatón
Santo Domingo. — En la política, pocas coincidencias suelen ser casuales. El reciente acercamiento entre el ministro de Turismo, David Collado, y el director general de Aduanas, Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón, se produce apenas días después de una de las demostraciones de fuerza más comentadas dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM): la batalla por el control de la Federación Dominicana de Distritos Municipales (FEDODIM), escenario donde la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, exhibió una notable capacidad de articulación y liderazgo político.
Diversas fuentes y analistas consultados coinciden en que los acontecimientos registrados en FEDODIM provocaron movimientos de reajuste entre los principales actores del oficialismo, acelerando conversaciones que ya se venían gestando entre sectores con aspiraciones e influencia dentro de la organización gobernante.
La versión fue dada a conocer por el comunicador Jaime Rincón, quien reveló que David Collado y Yayo Sanz Lovatón sostuvieron una reunión política en un hotel del Distrito Nacional. El encuentro no fue un simple intercambio protocolar. Ambos dirigentes llegaron acompañados por importantes cuadros de sus respectivos equipos políticos, una señal que en los códigos internos del poder suele interpretarse como un mensaje de cohesión, fortaleza y coordinación estratégica.
La fotografía política que deja el encuentro resulta particularmente significativa. Mientras Carolina Mejía consolidaba su ascendencia sobre una parte importante de las estructuras municipales del PRM a través del proceso de FEDODIM, otros liderazgos comenzaron a evaluar escenarios y a redefinir posiciones dentro de un tablero que cada día adquiere mayor relevancia de cara al futuro del partido oficialista.
Durante la actividad, David Collado destacó los vínculos de amistad y respeto mutuo que mantiene con Sanz Lovatón, subrayando la necesidad de preservar la unidad dentro de la organización política. De su lado, Yayo reconoció la trayectoria política y de gestión del ministro de Turismo, valorando sus capacidades para asumir mayores responsabilidades en el escenario nacional.
Más allá de las expresiones de cortesía política, observadores del panorama interno del PRM interpretan el encuentro como una señal inequívoca de reacomodo. La demostración de fuerza alcanzada por Carolina Mejía en FEDODIM habría servido como catalizador para acelerar conversaciones destinadas a construir puentes, reducir tensiones y evitar que las diferencias naturales entre corrientes internas escalen hacia escenarios de confrontación que puedan afectar la estabilidad partidaria.
En un partido que ya comienza a mirar hacia los próximos desafíos electorales, los movimientos que hoy parecen gestos de unidad podrían convertirse mañana en piezas determinantes dentro de la compleja arquitectura de alianzas, respaldos y entendimientos que definirán el liderazgo del PRM en los años por venir.
Por ahora, la reunión entre Collado y Sanz Lovatón deja una lectura clara para los observadores de la política nacional: tras la pulseada de FEDODIM, el mapa interno del oficialismo continúa reconfigurándose, y cada movimiento comienza a ser interpretado como parte de una estrategia mayor en la carrera por la consolidación de poder dentro del partido de gobierno.



