PoliticaPortada

Fallece Manuel Rivas: el silencio final de una vida marcada por la política

Santo Domingo.– Manuel Rivas murió este lunes como había aprendido a vivir en los últimos años: en silencio, lejos del estruendo público que alguna vez lo rodeó. Falleció en su residencia, poco después de regresar de un chequeo médico, mientras enfrentaba con disciplina y reserva un tratamiento contra el cáncer que, al final, terminó venciendo su cuerpo.

Dirigente histórico del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y exdirector de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), Rivas fue un hombre profundamente ligado a la estructura política de Santo Domingo Oeste, territorio donde construyó liderazgo y lealtades a lo largo de décadas. Al momento de su fallecimiento era miembro del Comité Central del PLD, organización que confirmó la noticia y expresó su pesar por la partida de uno de sus cuadros más conocidos en la base territorial.

La vida pública de Rivas estuvo atravesada por la contradicción. Entre 2012 y 2017 encabezó la OMSA, etapa que lo llevó al centro del poder, pero también al abismo político y judicial. En 2017 fue implicado en el asesinato del profesor universitario Yunior Ramírez, un caso que conmocionó al país y que dejó una huella profunda en su nombre y en la percepción pública sobre su gestión. Aunque fue condenado en primera instancia, en febrero de 2025 la Suprema Corte de Justicia lo absolvió y lo declaró inocente, al determinar que el hecho imputado no constituía delito.

Esa absolución llegó tarde para recomponer una vida ya golpeada por la enfermedad y el desgaste emocional. Quedó, sin embargo, como un punto de cierre jurídico que no logró borrar del todo las cicatrices de la exposición pública ni el peso del juicio social.

El PLD destacó sus aportes a la consolidación del partido en barrios y comunidades de Santo Domingo Oeste y lo definió como un dirigente de militancia constante. “Que la tierra le sea leve”, escribió el dirigente Dilen Montero, resumiendo en una frase el sentimiento de duelo que recorre hoy a las filas peledeístas.

Manuel Rivas se va dejando una historia breve y densa, hecha de poder, caída y resistencia. Una vida que confirma que en la política, como en la muerte, el silencio suele decir más que cualquier discurso.

Compartir:

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba