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EL Síndrome de Hibris: Transcición fatal de una triste realidad

Por Felipe Castro:

La hibris o hybris es un concepto griego que puede traducirse como “desmesura” y que en la actualidad alude a un orgullo o confianza en sí mismo, muy exagerado, especialmente cuando se ostenta el poder, que descuella en demasía, narcisismo, imagina que lo que piensa es correcto y lo que opinan los demás no, cree que todos los que lo critican son sus enemigos, etc. “pueden llevar a quien lo padece a tomar decisiones erróneas porque la persona pierde la perspectiva de la realidad total y ve sólo lo que quiere ver” .

El introito es un trastorno peligroso de la personalidad, que solo afecta a aquellos que ostentan PODER de manera EXCESIVA.

Desgraciadamente, los que nos han gobernados, no han escapados a ese trance psicológico, aun cuanto nuestro sistema de gobierno es de contra peso; cimentado en la teoría de la separación de los poderes del Estado, dividido en Poder Legislativo, como primer órgano, Poder Judicial y Poder Ejecutivo que es, el de menor jerarquía en termino institucional, pero como administrador de los recursos del Estado, el poder legislativo y judicial se plegan al Ejecutivo por privilegios y canonjías, que es el elemento exógeno  dentro de esos poderes que hace posible la conversión del primer ciudadano de la nación, en omnipotente, frente a los que lo eligieron para la buena gobernanza, lo que en nuestro país, alcanzarla parece ser una utopía.

No se puede decir que el Hibris es un síndrome patológico; es una especie de demencia circunstancial de quien ejerce el poder que lo aplica, cuando los contras pesos del Estado son ineficaces e ineptos. Frente al poseído que maneja a su antojo y sin freno el dinero del pueblo.

Sin el control o complicidad de los poderes legislativo y judicial el Hibris no hubiese poseído a nuestros mandatarios, aun cuando existiese la voluntad de quien ejerza el poder. Hay que recordar la frase lapidaria de quien dijo: quiero mi congreso; intensión nada fortuita, ya que quien controla un congreso irresponsable, lo controlara todo.

De menor a mayor proporción, este Síndrome, ha embrujado a casi todos nuestros gobernantes. Citemos algunos ejemplos:

El Hibris en Leonida Trujillo

Este síndrome se acentuó tan profundamente en Trujillo, que se creyó Dios en la conducción de nuestro Estados (L’ état C’ est Moi), bajo esta tesis apadrinada por los Sectores Facticos, en algunos caso por privilegios en otro por temor, lo que le permitió al Monarca del Caribe, disponer en su provecho, de todos los cambios institucionales de la Isla de Duarte y hasta a quitarle la vida a sus conciudadanos entre otras travesuras no menos importantes.

El Hibris en Juan Bosch:

En el Profesor Bosch, el Hibris, no tuvo incidencia, por la férrea convicción de darle continuidad, a los legados de Duarte, Hostos y Pedro Francisco Bono.

El Síndrome en Juaquin Balaguer:

Aunque en menor medida que en Trujillo, el Hibris poseyó al ilustrado Joaquín Balaguer en sus primeros 3 periodos de gobiernos, aquí fue mas representativo, aunque sangriento en menor medida, menos despótico pero igual de sádico, se creía un cemi Dios, que a diferencia con Trujillo, se mantenía alejado de las cosas materiales, pero era altamente permisivo con la corrupción de sus colaboradores, siempre se escudo en la frase de que “la corrupción se detiene en la Puerta de mi despacho” una franca admisión de que sus gobiernos eran corruptos. Su fin siempre fue controlar el Senado de la Republica, que era el que elegía los Jueces. Cuando perdió las elecciones en el 1978, hurto varios senadores que gano el prd, para garantizarse impunidad.

El Hibris en Antonio Guzman:

En Don Antonio Guzmán, este Síndrome, entro de soslayo, por la obsesión del presidente Guzmán de evitar que Jorge Blanco, accediera al poder, lo que creo una profunda crisis entre Salvador Jorge Blanco y el presidente Guzmán, cuyas disputas degeneraron en un punto sin retorno lo que provoco un magnicidio.

El Hibris en Salvador Jorge Blanco:

En Jorge Blanco paso, casi similar que a Don Antonio, por las contradicciones entre los mismo grupos, pero con Jacobo Majluta como nuevo actor, quien sustituyo a Guzmán, por lo que Salvador como presidente, en las elecciones 1986, donde se enfrentaron Balaguer y Majluta, le escamoteo por retaliación y sin ocultarlo, el triunfo electoral de Jacobo frente a Balaguer. Y eso lo llevo de manera injusta a la cárcel.

El Hibris en Leonel Fernández:

Del 2004 al 2012, este concepto, se acentuó un poco más en Fernández que en Balaguer, algo injustificable, por las razones siguientes; porque Leonel alcanzo el poder en el 1996 cerrando el Siglo XX, que política y socialmente fue oscuro y triste para la sociedad, aún Así, violo la esperanza impregnada en la conciencia nacional en un pld ético, producto de la conciencia crítica del Prof., Juan Bosch,  uno de los más grandes moralistas que ha tenido nuestra sociedad; y porque los gobiernos de los 12 años de Balaguer, sin pretender justificar sus abusos, se puede decir, que fue un gobierno de transición de la dictadura a la democracia. Mientras que Leonel capitulo los nobles principios de su líder y mentor; Don Juan, para aferrase en pleno Siglo XXI, a los legados del déspota ilustrado, quien prefirió pagar para no matar, que era la diferencia entre uno y otro gobierno. El símbolo mayor del Hibris del León, fue el desagradable traslado de la SILLA PRESIDENCIAL a los actos que asistía; todos los demás desmanes de su ejerció en el poder es historia reciente y bastamente conocidos.

El Hibris en Hipolito:

 Hipólito Mejía, no se escapo de este Síndrome, solo se resalto su estilo chabacano que no se correspondía con la majestad del poder, que en la mayoría de las veces salía con chistes de mal gusto, tales como si la Calle esta dura tírate a la Cera, lo agarro por el Pichirri y si los Huevos están caro Pon uno. Es decir que a pesar de haber gobernado con la mayoría absoluta del congreso a su favor, el Hibris no descolló con la intensidad que se observo en los demás presidentes. Mejor, le cedió la Cámara de Diputado al prsc, su enemigo tradicional, acto inimitable.

 El Síndrome del Hibris en el presidente Danilo Medina:

 Este Síndrome, poseyó con tanta fuerza al presidente Medina, que fue quien mas lo descolló; se ha llegado a creer que él, y su gobierno están por encima del mal y del bien.

Los éxitos de sus gobiernos han sido sustentado a base de una feroz manipulación sincronizada con una partitura mediática a un mismo tono repartido por el palacio presidencial.

El poseído gobernó cómodamente los ultimo 7 años, en cuyo lapso de tiempo le hablo directamente no mas de 8 veces a su pueblo que lo eligió, sin importarle la trascendencia de los temas.

Medina se confió tanto en el adormecimiento ciudadano, que no le imprimió importancia a la lucha contra al narcotráfico que brilla por sus fueros, le dio rienda suelta a la corrupción, en este ítem estamental se toca la misma partitura.

La impunidad es su norte, no respeta reglas democráticamente institucionales establecidas. De suerte que el Hibris, al cerebro que llega no se queda, el cruce de ese trance a la realidad es tormentoso y hasta mortal, es un Crossover fatal, esa infausta realidad le llego a Danilo, en un mal momento de Pandemia concomitantemente con las elecciones nacionales, lo que puede ser un peligro para la salud y la vida del pueblo dominicano, ya que Danilo y su administración están tan comprometidos por sus deleznables actos hechos desde el poder en contra del pueblo que lo apoyo, y que ya no lo apoya.

Como Medina no tiene la mas mínima posibilidad de que él, y sus candidatos se queden en el poder juega al caos económico dilapidando los recursos, y aplicando políticas contra la estabilidad del Dólar afin de dejarle una economía inestable a Luis Abinader, que sin dudas será el próximo presidente. Cuya actitud no digna de un estadista, el cual no acciona como fiera acorralada.

Su desesperación es tan patética que se especula que gasto mas de la pingues suma de 800 millones de pesos en menos de 7 abogados “constitucionalistas” solo para que pongan en discusión su continuidad en el poder, bajo el supuesto de que por el Covid-19, no se celebraren las elecciones, ¡Dios como dilapidan el dinero del pueblo.

Esa intenton, a aun no se ha diluido siguen jugando con el manejo del Virus y consecuentemente con la salud y la vida del pueblo, pretendiendo ganar tiempo variando el protocolo del manejo de la epidemia. piensan que pidiendo prorroga del periodo de excepción, que obtenido los usan en provecho y beneficio del candidato mas malo y caro que ha tenido y tendrá la historia de nuestro país, el cual Danilo Medina, quiere hacerlo ganar a trocha y mocha a fuerza de la Junta Central Electoral que además de contar con sus jueces, también reforzó el departamento de elecciones. Aunque hay que subrayar que en su discurso de este Lunes 17, nos dio un suspiro, al afirmar que apoyaría en todo lo pasible a la JCE, para que realicen las elecciones el próximo 5 de Julio, aunque a Medina hay Juzgarlo por lo que hace, no por lo que dice; o el PENCO O QUE ENTRE EL MAL, a causa del Síndrome del Hibris; trance agónico y fatal.

 

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