
Maribel Espaillat rompe en llanto ante el tribunal y clama por justicia: “Todos queremos saber lo que pasó… me duele el alma”
Entre la imputación por negligencia y el dolor del sobreviviente, la defensa material de Espaillat marca el cierre de la instrucción en el caso Jet Set.
Santo Domingo. – En una sala de audiencias donde la tensión se podía palpar, el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional fue escenario de un testimonio que osciló entre la tragedia personal y la responsabilidad penal. Maribel Espaillat, coimputada en el proceso que se sigue por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, rompió en llanto ante el magistrado Raymundo Mejía, en una declaración que buscó humanizar el expediente técnico de una de las mayores catástrofes civiles en la historia dominicana.
«Pido ante usted, señor juez, justicia; porque todos queremos conocer la verdad de lo ocurrido», manifestó Espaillat, cuya voz quebrada contrastaba con los gritos de «justicia» y calificativos de «mentirosa» que emanaban desde las bancas de los querellantes, obligando a mantener la solemnidad del proceso bajo un clima de abierta hostilidad.
Un relato desde el epicentro del desastre
Más allá de su condición de procesada por homicidio involuntario, Espaillat narró su vivencia como sobreviviente. El relato fáctico se tornó desgarrador al describir los segundos en que el establecimiento, fundado por su madre hace más de cinco décadas, se transformó en una trampa de concreto y acero.
«Todavía me pregunto por qué Dios me salvó… lo único que alcanzaba a ver de mi esposo era su boca y su nariz», rememoró, describiendo cómo el instinto de su pareja, Daniel, al empujarlos hacia la zona del bar, fue el factor determinante entre la vida y la muerte para quienes quedaron sepultados bajo la estructura.
La imputada detalló la angustia de las horas posteriores: el traslado de emergencia, las intervenciones quirúrgicas de más de 150 puntos de sutura y el mes crítico que su esposo permaneció en cuidados intensivos. En un intento por desmarcarse de la frialdad de los tipos penales, extendió sus condolencias a las familias de los 236 fallecidos, afirmando que el dolor por la pérdida ajena le «duele en el alma».
El pulso jurídico: ¿Dolo eventual o negligencia?
Mientras la defensa técnica de los hermanos Espaillat intenta mantener la calificación de homicidio involuntario, la parte querellante ha solicitado al tribunal una variación jurídica hacia el homicidio voluntario bajo la figura de dolo eventual. El Ministerio Público sostiene la tesis de que los administradores operaron el recinto con una sobrecarga estructural crítica, presuntamente ignorando advertencias técnicas sobre el deterioro del techo.
El fatídico suceso del 8 de abril de 2025 ha dejado una herida abierta en la sociedad dominicana que ahora espera el dictamen del magistrado Mejía. El tribunal se ha reservado el fallo para el próximo 15 de junio a las 10:00 a.m., fecha en la que se determinará si el proceso avanza hacia un juicio de fondo o si los argumentos de la defensa logran frenar la apertura a juicio en esta etapa intermedia.


