
Comunicadores de El Sol de la Mañana visitan a Antonio Espaillat, implicado en tragedia del Jet Set
Por Darwin Feliz Matos
Santo Domingo. – En una visita que ha generado diversas reacciones en la opinión pública, varios comunicadores del popular programa radial El Sol de la Mañana, perteneciente al grupo RCC Media, acudieron este lunes a la cárcel preventiva del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva para visitar al empresario Antonio Espaillat, propietario de dicha emisora y de la discoteca Jet Set, escenario de una tragedia que ha enlutado a la República Dominicana.
El desplome del techo de la emblemática discoteca causó la muerte de al menos 336 personas y dejó más de 180 heridos, convirtiéndose en uno de los eventos más trágicos en la historia reciente del país. La justicia investiga a Espaillat por presunta negligencia que derivó en homicidio involuntario, debido al deterioro estructural del establecimiento, del cual, según informes previos, ya se había advertido del peligro.
Entre los visitantes se encontraban los comunicadores Euri Cabral, Najib Chahede, Pedro Jiménez y María Elena Núñez, esta última fungiendo además como vocera no oficial del proceso. A su salida del recinto, Cabral expresó: “Vinimos como hermanos a darle un abrazo solidario. Los verdaderos amigos se ven en los momentos de dificultad”, declaraciones que han sido duramente criticadas en redes sociales por considerarse insensibles ante la magnitud de la tragedia.
“Esperamos que la justicia haga su trabajo, y confiamos plenamente en que se hará la voluntad del Señor”, añadió Cabral, enfatizando su respaldo a Espaillat, mientras decenas de familias aún lloran la pérdida de sus seres queridos.
En tanto, Núñez evitó ofrecer detalles sobre el estado de salud de Maribel Espaillat, también investigada en el caso y ausente de la esfera pública desde el inicio del proceso.
Esta manifestación pública de apoyo ha puesto en tela de juicio la ética de algunos comunicadores que, al trabajar bajo el mismo grupo empresarial del imputado, podrían estar mostrando un sesgo que interfiere con la objetividad que demanda la cobertura de un caso de tal gravedad. La visita también ha sido percibida por parte de la sociedad como un intento de presión simbólica al sistema judicial, en medio de un proceso que requiere imparcialidad absoluta.
La nación sigue atenta al curso de la investigación, esperando que se imponga la verdad y la justicia en memoria de las víctimas y por respeto a sus familiares.



