Opiniones

A los Presidenciables del PRM

Por Anthony Brito

Nos dirigimos a ustedes, quienes aspiran a liderar nuestro glorioso Partido Revolucionario Moderno (PRM) y a ocupar la más alta magistratura de la nación, con una profunda preocupación y una legítima recriminación. Observamos con creciente inquietud una pasividad inaceptable por parte de quienes hoy compiten por el liderazgo, frente a la actitud que han mantenido funcionarios de nuestro gobierno hacia la base de nuestra organización.

Es innegable que, durante esta gestión, diversos funcionarios han demostrado una tendencia preocupante a desatender y, en ocasiones, incluso a menospreciar, el esfuerzo, la lealtad y el sacrificio de aquellos militantes y dirigentes que constituyen el verdadero cimiento de nuestro partido. Hemos sido testigos de decisiones que favorecen a figuras ajenas a nuestra lucha histórica, de la marginalización de cuadros valiosos que dedicaron años a construir este proyecto, y de una notoria falta de reciprocidad hacia quienes, desde la base, han sostenido y siguen sosteniendo el andamiaje del PRM.
Esta situación, lejos de ser un mero descontento, ha generado una profunda desmotivación, un sentimiento de desarraigo y una creciente frustración entre quienes creyeron y aún creen firmemente en los principios y la visión que nos unieron bajo las siglas del PRM. Es la base del partido la que moviliza, la que defiende el voto en cada mesa electoral, la que agita las banderas y toca puertas en cada rincón del país. Y es esa misma base la que hoy se siente olvidada, desatendida y, peor aún, ignorada.

Su silencio, o la tibieza de sus pronunciamientos públicos ante esta realidad palpable, se interpreta no como prudencia política en el fragor de la contienda interna, sino como una complicidad tácita o, en el mejor de los casos, como una alarmante falta de valentía para defender a quienes los han respaldado a ustedes y al partido. Se espera de cada aspirante a la presidencia que sea la voz de los sin voz, el protector de los desfavorecidos y el garante de la justicia, y esto comienza por defender a la militancia de su propia casa.

¿Acaso han olvidado el espíritu de lucha y los ideales de justicia social que nos llevaron al poder? ¿Hemos claudicado en nuestros principios de inclusión, reconocimiento al mérito y respeto a la trayectoria de nuestros compañeros? La base del PRM no busca privilegios inmerecidos, sino respeto, consideración y la oportunidad de contribuir al desarrollo del país desde el espacio que con tanto esfuerzo hemos ganado y defendido.

Señores candidatos, el futuro de nuestro partido, y por ende el éxito de sus aspiraciones presidenciales, depende intrínsecamente de la vitalidad, el ánimo y la cohesión de nuestra base. Un partido desmotivado, fragmentado y resentido difícilmente podrá afrontar los desafíos venideros con la fuerza y la unidad necesarias para garantizar nuevas victorias.

Es hora de que cada uno de ustedes, como futuros líderes del PRM, asuma una postura firme y decidida. Es hora de que defiendan a nuestra gente, de que exijan el respeto que merecen y de que trabajen activamente para restablecer la confianza y la cohesión interna. La permisividad frente a actitudes que socavan la moral de la base es un lujo que nuestro partido no puede permitirse, especialmente en estos momentos cruciales.

Les advertimos que aquellos que luzcan complacientes frente al maltrato de la base, hallarán en esa misma base una complacencia equivalente a la hora de pasar las facturas. La lealtad se construye y se retribuye, y el olvido genera un costo político que nadie debería subestimar.

Esperamos, con urgencia y convicción, un cambio de actitud que demuestre que nuestros líderes están verdaderamente conectados con el pulso y el clamor de quienes han sido y serán siempre el corazón y el alma de nuestro Partido Revolucionario Moderno.

*El autor es Militante y dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM)
Santo Domingo Este, República Dominicana.

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