Opiniones

Lo de vivir en un “Barrio Seguro” Inseguro.

Por Darwin Feliz Matos.

La Secretaria de Estado de Interior y Policía, estableció en sus inicios de gestión del pasado cuatrienio el denominado Plan de Seguridad Democrática, como forma de combatir los elevados niveles delincuenciales e inseguridad ciudadana que la Población padecía en aquellos momentos.

El mismo dio resultado en la parte alta de la ciudad en barrios como Capotillo, Simón Bolívar, La Zurza y Gualey donde inició el denominado sub Programa Barrio Seguro, con un mayor patrullaje así como brindando mayores oportunidades dejando como resultado una verdadera seguridad, provocando la migración de estos antisociales a otros barrios de la Provincia Santo Domingo, en donde iniciaban sus acciones vandálicas y surgían nuevos protagonistas, obligando a la cartera de seguridad a extender a otros 12 Barrios, tanto  de la Provincia Santo Domingo, como la de Santiago de los caballeros.

Cancino Adentro fué uno de los barrios que a pesar de no estar inmerso en la primera planificación de Interior Y Policía,  las exigencias de muchos comunitarios así como los reiterados casos de atracos, muertes, enfrentamientos entre bandas que casi a diario reseñaban los principales medios de comunicación obligaron a esta instancia del estado incluir este sector en tal vital proyecto.

Empezó mal desde la elección de sus voceros en donde personas no vinculadas a ninguna organización comunitaria y sin una experiencia en este segmento fueron elegidos como tales en una asamblea en donde la política primo más que las necesidades de un sector, eligiendo un Concejo Barrial en donde la transparencia brilla por su ausencia, violando de esta forma la importantísima Ley de Libre Acceso a la Información Pública, así como donde muy pocos subprogramas se han ejecutado y los que si son llevados a cabo con el mayor hermetismo y bajo una acción cuestionable, la cual ha traído como resultado el disgusto de los miembros del mismo.

En un sector en el que todos los habitantes e instituciones comunitarias, comerciales, religiosas, Deportivas, Sindicales, Gremiales abogan por un incremento de la presencia policial la cual sirva de garantía de seguridad, puesto que los enfrentamientos entre bandas, el crecimiento de consumo y tráfico de sustancias controladas mantienen en pánico a los que allí vivimos, puesto que las noches se convierten en tierra de nadie.

Con un local de Barrio Seguro con más de un año de arrendado por un monto desconocido, cuyos acuerdos son el mayor secreto, no ha brindado los servicios para los cuales fueron contratados, por poca exigencia o una mala gerencia de las autoridades locales.

En una sociedad en donde se ha perdido la costumbre de ganarse la vida con dignidad en lugar lo hacen mediante el robo así como el tráfico de sustancias controladas por considerar mayores beneficios a base de un menor trabajo pero con un mayor riesgo, quien no posee dinero o un celular al momento de ser atracado, tiene que correr con la consecuencia de sufrir golpes a manos de los integrantes de grupos armados, quienes roban a adultos, ancianos y estudiantes. Los grupos se pelean por el control de su territorio, en una lucha que no pueden parar los efectivos de la policía apostados en un destacamento cercano.

A  pesar de estar prohibidas en el Código Procesal Penal las redadas indiscriminadas, que ahora la Policía prefiere llamar “operativos”, no se han dejado de realizar, en la que resultan detenidos los que no delinquen.

Nos apena ver casos de “Figuras” que cuando no ostentaban ninguna curul dentro del tren gubernamental, Congresual o Municipal hacían propuestas y reclamaban a vivas voces mitigar la delincuencia incontrolable en aquellas circunstancias, pero al ocupar hoy posiciones en el poder judicial en la que puedan ser protagonistas de una efectiva labor en el combate de esta panacea se tornan indiferente ante esta problemática sin importar que pueden ser ellos la próxima victima.

La Secretaria de Estado de Interior Y Policía debe reformar el Concejo de Desarrollo Barrial e instalar allí personas que si se identifican con esta iniciativa que la gente del sector conozcan su trayectoria comunitaria, pero que goce de respeto y buenas relaciones con todas las clases sociales que cohabitan en estos barrios y asuman su rol de manera responsable y transparente, solo así podrá ser un verdadero barrio seguro del cual nos sintamos todos orgullosos de vivir.

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