
La dirigente oficialista sostiene que las manifestaciones pacíficas reflejan preocupaciones legítimas de la población sobre el costo de vida, combustibles y seguridad ciudadana.
Santo Domingo.– La alcaldesa del Distrito Nacional y secretaria general del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Carolina Mejía, afirmó que los cacerolazos registrados en distintos sectores de la capital constituyen una expresión legítima del ejercicio democrático y exhortó a los funcionarios gubernamentales a escuchar las inquietudes de la ciudadanía.
Durante una entrevista en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, Mejía sostuvo que las manifestaciones pacíficas forman parte de una democracia saludable y contribuyen al fortalecimiento de la participación ciudadana.
“Creo firmemente en la democracia y, en una democracia donde la gente se expresa libre y pacíficamente, eso no le hace daño; por el contrario, la fortalece”, expresó.
La dirigente política señaló que una de las principales responsabilidades de los funcionarios públicos es mantener una actitud receptiva frente a las preocupaciones sociales y responder con soluciones a las demandas planteadas por la población.
“Es obligación del Gobierno y de los funcionarios escuchar el sentir y las inquietudes de nuestra gente. Eso es imprescindible”, manifestó.
Reclamos sociales y respuesta institucional
Mejía, quien también figura como precandidata presidencial del PRM para las elecciones de 2028, consideró que los cacerolazos representan una manifestación del descontento ciudadano que debe ser tomada en cuenta por las autoridades.
“Lo que tenemos es que poner atención a esas expresiones de disgusto de la población”, afirmó.
Las protestas mediante cacerolazos se han registrado durante varios días en sectores del Gran Santo Domingo, incluyendo Sabana Perdida, Bella Vista, Los Cacicazgos y Altos de Arroyo Hondo.
Los participantes han expresado preocupación por el aumento en los precios de productos básicos, el costo de los combustibles, las medidas fiscales impulsadas por el Gobierno, la reforma policial y situaciones relacionadas con el accionar de la Policía Nacional y posibles abusos institucionales.
La postura de Mejía se produce en medio de un escenario de debate público sobre las políticas económicas y sociales del Gobierno, así como sobre la capacidad de las instituciones para responder a las demandas ciudadanas dentro del marco democrático.


